Después de tanto, llegué a destino. Se respiran vientos de cambio. Todo está igual como lo recordaba. Mi memoria sigue intacta. Saludo a la gente al pasar, no oyen el tic-tac de mi reloj. En el bolsillo tengo los pasajes. Espero que nunca se vacíen. Sé cuándo será la próxima escala, no quiero pensar en la última. Este sitio no es mi hogar, ni lo será al volver a casa. ¿Cuándo dejé de pertenecer?